La Cueva del Castillo es la más importante, tanto por el propio yacimiento en su vestíbulo como por las manifestaciones artísticas que contiene. Existen representaciones de cabras, toros, bisontes, ciervas y manos humanas en negativo silueteadas en tonalidades rojas, además de otras figuras simbólicas esquemáticas y alineaciones de puntos rojos, cuya significación es aún desconocida. Un artista paleolítico aprovecho el relieve dse una estalagmita para ofrecernos la figura de un bisonte rampante, silueteado con trazos negros y finos grabados. Se ha interpretado también como la representación de un brujo disfrazado, por lo que se denomina "totem" a esta singular e incipiente escultura. En el fondo de la cueva aparece un elefante, manifestación muy rara en la cornisa cantábrica. |