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Maderas de castaño y roble y carpintería estructural que se combina con la piedra y el ladrillo, en esta casona del XIX restaurada con mimo y un toque de sofisticación. Grandes árboles salpican los 1.500 metros cuadrados de jardín, y se proyectan sobre un entorno de praderas y acantilados sobre el mar. Objetos tradicionales en la alacena del salón de desayunos; damascos y muebles franceses en las habitaciones. Espacios abiertos y senderos. Se organizan paseos a caballo o andando.
Calefacción, televisión por satélite, teléfono, productos de baño, secador de pelo y bañera redonda en la suite.
Salón con chimenea, terraza, jardín, aparcamiento, sala de lectura, sala de juegos, piscina e información sobre actividades. |