| Los tonos cálidos de las paredes y tapicerías contrastan con la sobriedad de la piedra que forma los muros de esta casona blasonada del siglo XVIII, transformada en un agradable y acogedor hotel rural. Flores frescas en las habitaciones; zumos naturales y tostadas de pan de pueblo, en el desayuno. Un estilo decorativo tradicional, sereno y clásico, buscando la paz y el sosiego, que se asegura además con el amplio espacio de prados y árboles autóctonos que rodean el establecimiento. Para los amantes de las actividades en plena naturaleza se ofrecen rutas a pie o a caballo, bicicletas, rafting y parapente.
La Casona dispone de 13 habitaciones dobles y 1 individual. Todas la habitaciones dotadas de lencería de cama y baño, calefacción, TV, teléfono, productos de baño y secador de pelo.
Servicios en el Hotel: Salón, biblioteca, sala de lectura, sala de juegos, terraza, jardín, aparcamiento, servicio de habitaciones y servicio de lavandería.
|