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La cabaña pasiega ha sufrido una lenta evolución
en lo que atañe a sus caracteres constructivos. La primera
referencia, documental, pues no ha sobrevivido al paso de los años,
es el domus pastorum de época primitiva, una endeble construcción
pastoril conocida como chuzón que servía de refugio
en las brañas o zonas de pasto de altura.
El cabaño es el siguiente paso en la evolución. De
una sola planta, sobre la cuadra se sitúa un entablillado
donde se habilita un pajar corrido y un pequeño refugio para
el pastor. No tiene escalera exterior, y el acceso al pajar se lleva
a cabo a través de una escalerilla interior de mano.
La braniza es la referencia más próxima
a la cabaña actual. Surge en los puertos de altura, ligada
a los caracteres de la economía pasiega, a las necesidades
de muda estacional y también a los condicionantes climáticos
de un área muy lluviosa.
La cabaña o casa vividora no es sino una reproducción
a mayor escala. Se ensancha la cabida y aunque se da prioridad a
la atención del ganado, se habilita una cuarta parte de la
cabaña como residencia para los dueños.
Es muy sencilla, y a la vez funcional. Tiene dos
plantas, la inferior exclusivamente para el ganado. En el centro
un pasillo divide en dos partes la cuadra, cada una de ellas se
reparte en aciles, o plazas para el ganado, y el pesebre para su
alimentación. El calce es una depresión lineal en
mitad del pasillo para evacuar el abono hasta el estercolero, que
puede aparecer adosado a un lateral de la cabaña.
La parte superior, se reparte entre pajar, o henil,
donde se guarda la hierba seca recogida a principios del verano
para la alimentación otoñal del ganado, y la cocina.
Esta última, se divide igualmente en dos partes. Un apartado
enlosado, a fin de evitar incendios, donde se sitúa el lar,
un brazo de madera que parte del muro y del que penden sobre el
fuego los útiles de cocina. Y otro apartado, sobre la madera
de la techumbre del primer piso, habilitado como habitación,
normalmente un gran camastro en madera acomodado con hierba, sin
más mobiliario ni alarde alguno.
El acceso al pajar es exterior, por medio de una
amplia escalera de piedra que permite cierta movilidad con la belorta,
el instrumento tradicional de acarreo de hierba. En ocasiones, anejo
a la planta principal, se construye un recinto, el colgaizo, para
el ganado lanar y los útiles de labranza.
Recomendamos visitar las cabañas pasiegas
de los municipios de Selaya y Vega de Pas. Los ejemplares más
antiguos de la comarca aparecen en la cabecera del Pisueña,
en el entorno de Losa, aguas arriba del núcleo de Pisueña.
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